Esta vez ni siquiera voy a intentar justificarme. En fin, abril ha llegado prácticamente a su final, pero las cosas no han cambiado mucho en este lado del planeta desde la última vez que escribí en el blog.
Si la memoria no me falla, antes de mi más reciente desaparición dije que había decidido comenzar a escribir seriamente un libro, así que dedicaré al menos esta entrada para hablar de ello. Primeramente, no lo he hecho seriamente. En un principio la idea me apasionaba y estaba completamente decidido a terminarlo, pero con el transcurso del tiempo me he dado cuenta de que es muy poco probable que consiga hacerlo. En esto han influido un par de factores, de los cuales el primero es que el primer capítulo se me hacía algo tedioso de escribir y nunca me hallaba con el ánimo correcto para terminarlo. Y luego de meses de estar atrapado con el comienzo mismo y menos de veinte páginas escritas, decidí que mejor intentaría escribir antes el resto y luego volvería cuando todo estuviera hecho para concentrarme en acabar el inicio. Pero, si soy honesto conmigo mismo, soy muy irregular con muchas de las cosas que me propongo a hacer y por lo tanto aún no he avanzado mucho y el tiempo para hacerlo está a punto de acabarse.
Y ocurre el clásico ejemplo que siempre sirve como chiste en internet: me digo a mí mismo que es la última vez que lo hago y que para la próxima intentaré ser más constante pero desde el momento que lo pienso sé que acabaré fracasando en el intento. ¿Acaso es psicológico o algo así? No tengo idea. Pero en fin, antes que nada quería actualizar esto solo para sacarlo del limbo. Tengo un par de ideas y cosas sobre las que me gustaría escribir aquí en el futuro, pero hasta entonces, me despido.
Un blog sobre cualquier cosa y cualquier tema, todo aderezado con un toque de irrelevancia.
sábado, 30 de abril de 2016
domingo, 6 de marzo de 2016
Sigo vivo
Una vez más dejé que el tiempo pasará sin actualizar ninguna cosa en este blog. Vaya sorpresa. Sé que dije que intentaría dejar de cometer ese error durante este año, pero claramente fracasé una vez más así que no tengo otra cosa que hacer aparte de disculparme. Si bien es cierto que en febrero regresé a la escuela y que por lo tanto mi tiempo libre disminuyó, estaría mintiendo vilmente si dijera que eso me impidió continuar actualizando La inmortalidad del cangrejo. De hecho, tuve muchas oportunidades para hacerlo e incluso llegó a planear cosas completas de diferentes temas para poner, pero simplemente nunca tuve el entusiasmo suficiente para hacerlo. Y eso que febrero fue un mes bastante interesante y en el que pasaron muchas cosas.
-Primero que nada, mi laptop (en la cual tenía guardados absolutamente todos mis documentos y demás cosas personales) tuvo un problema cuando mi hermano me ayudó a formatearla y, pese a que tenía todo en un respaldo, tuvo que borrarlo también porque de lo contrario iba a permanecer muerta. Por lo tanto, perdí todos los escritos que había hecho. ¿Alguien recuerda que alguna vez mencioné aquí que había hecho un pequeño cuento llamado Vacío? Bueno, pues es una de las cosas que ya perdí para siempre. Conseguí un programa que me permitía recuperar esos archivos viejos aún cuando ya habían sido formateados, pero de todos modos no consigo hacer que funcionen. Por lo tanto, si alguien sabe qué puedo hacer para poder abrirlos de nuevo, se lo agradecería infinitamente.
-Continuando con la mala suerte tecnológica, mi tablet simplemente dejó de servir y ahora ya no enciende. No tengo ni la más mínima idea de qué le pasó, porque hasta un día antes funcionaba de maravilla. Y bueno, en ella tenía guardados otro montón de libros que había leído para mis clases y a los cuales ya no tengo acceso, por no mencionar que ahora debo volver al viejo método de sacar copias (el cual es mucho más costoso y estorboso).
-En una pequeña historia personal, mis amistades me dejaron plantado por tercera vez un día que se suponía íbamos a celebrar el cumpleaños de una de ellas. Pero la culpa no fue del todo suya pues el metro se llenó, fue muy lento y además llegué casi al mismo tiempo que ya se habían ido.
-Pero en una nota positiva, me enteré de que hay un concurso bastante interesante de escritura en el que me gustaría participar. El premio es la publicación de la obra ganadora y la fecha límite para entregar los trabajos es hasta junio, así que quiero empezar a ponerme manos a la obra con ello de una vez. Si todo marcha de acuerdo a mis planes, para entonces avisaré en este mismo lugar que el trámite está hecho y la obra concluida.
Marzo acaba de comenzar, y si bien un par de cosas no son del todo como me gustaría que fueran el resto tiene una pinta bastante buena por el momento. Ahora que estoy en el proceso serio de crear un pequeño libro eso podría hacer que tenga más cosas para publicar aquí, aunque sea solo para decir que llevo hechas diez páginas en un mes. Intentaré continuar publicando de forma no esporádica y acerca de cosas diferentes cada vez como suelo acostumbrar; pero hasta entonces me despido.
jueves, 28 de enero de 2016
Professor Cline's Dinosaur Kingdom
Bueno, debo reconocer que mi "esfuerzo" por actualizar más seguido duró incluso menos de lo que esperaba inicialmente. La verdad es que he tenido tiempo libre de sobra para hacer esto, pero simplemente siempre se me olvidaba o no terminaba de encontrar el entusiasmo para hacerlo.
Además, en una nota que no tiene nada que ver, la semana pasada busqué empleo por primera vez y la verdad es que eso consumió casi todos mis pensamientos por un tiempo. Ya pasó una semana desde que envié mi currículum y todavía no me han respondido nada, así que tal vez sea hora de aceptar que eso significa que no conseguí el trabajo. Oh bueno. La vida sigue, supongo.
Pero ahora es el momento de empezar la entrada con el tema que había prometido: dinosaurios. ¿Por qué? Porque me gustan los dinosaurios, y cuando me enteré de este pequeño parque de atracciones llamó mi atención inmediatamente. Comencemos con una simple y completamente absurda pregunta: ¿qué habría pasado si durante la Guerra Civil Norteamericana (o Guerra de Sucesión, como mejor la conozcan) el Ejército de la Unión hubiera descubierto dinosaurios vivos en Virginia? La respuesta la proporcionó el parque Dinosaur Kingdom, creado por el artista estadounidense Mark Cline.
Dinosaur Kingdom estaba conformado por alrededor de cuarenta y cuatro figuras de dinosaurios, de las cuales algunas de ellas incluso estaban hechas para permitirles moverse. A lo largo del trayecto, los visitantes podían apreciar una gran variedad de representaciones de interacción humano-dinosaurio, la cual se dio debido a que la Unión intentó usarlos como arma contra sus rivales del Sur hasta que, tal como debía suceder, los dinosaurios probaron ser incapaces de ser controlados y provocaron que los primeros perdieran la guerra, cambiando completamente la historia de nuestros vecinos del norte.
Luego del incendio y de haber decidido cerrar el parque, Mark Cline y sus dinosaurios hicieron apariciones esporádicas en eventos y ferias pequeñas alrededor del área de Virgina, aunque esta vez sin sus compañeros/bocadillos humanos. En la actualidad, Cline está intentando a la búsqueda de ideas innovadoras con el propósito de abrir un nuevo parque, aunque esta vez sin ninguno de los conceptos de dinosaurios y monstruos que utilizó previamente. ¿Y qué pasó con los desafortunados dinosaurios que perdieron sus hogares? Eventualmente Cline puso todas las figuras a la venta; y hasta donde sé, estaba la posibilidad de comprarlas todas por ciento cuarenta y cinco mil dólares o de forma individual. Así que si alguien lee esto y tiene dinero suficiente para derrochar en dinosaurios de fibra de vidrio, puede intentar hacerse con el que más le guste del montón en la página del ahora extinto estudio de Mark Cline: Enchanted Castle Studios
Por ahora, no queda más que hacer que desearle toda la suerte del mundo a Mark Cline en sus siguientes proyectos. Hoy en día nunca está mal saber de una persona alegre y optimista que quiere entretener a la gente con obras y conceptos llenos de imaginación. Eres grande, Cline, más aún que tus dinosaurios.
lunes, 11 de enero de 2016
Un año entre cangrejos inmortales
Navidad pasó, el 2015 terminó y todo el mundo está experimentando un regreso a la normalidad tras las vacaciones decembrinas (menos yo porque regresó a la universidad hasta los primeros días de febrero). Hace un año, y tras haber tenido una charla sobre propósitos de año nuevo, decidí crear La inmortalidad del cangrejo con el objetivo de escribir cualquier cosa que se me ocurriera y compartir mis experiencias y opiniones con quien las leyera. Originalmente quería publicar esta entrada ayer; el día que efectivamente el blog cumplió un año, pero me olvidé de hacerla así que no me queda más remedio que escribir un día tarde.
Y creo que el 2015 en realidad fue un buen año tanto para La inmortalidad del cangrejo como para mí. Bueno, dejé al blog abandonado un montón de veces a lo largo del año y en general no ha tenido un impacto muy grande, pero creo que me siento satisfecho con todo. Nunca tuve la idea de que llegara a ser mucho más aparte de un pequeño sitio en el que contar cosas; tal vez sí pude hacer más para que el blog llegara a más gente y que a la vez tuviera una mejor recepción, pero a decir verdad nunca he sido muy bueno hacer que las cosas fueran del tipo "Oh, estoy aquí, mírenme". Lo único en lo que he pensado ha sido en cambiar la apariencia del blog, pero ni siquiera para eso sirvo así que lo más seguro es que me tarde un tiempo en hacerlo.
Pero hablando sobre el año para mí, en realidad creo que fue muy bueno o por lo menos satisfactorio. Logré cumplir mi propósito de escribir más, conviví con unas cuantas personas más y mejoré mis relaciones con otras, además de que salí bien con mis calificaciones. Obviamente también hubo momentos y cosas que no fueron muy agradables, pero en términos generales creo que todo estuvo bastante bien. Fue un buen año, disfruté muchas cosas, sentí muchas cosas y aprendí muchas cosas. Así que no tengo motivos para quejarme.
Pero bueno, en el bastante improbable caso de que alguien se pregunte qué pasará este año en La inmortalidad del cangrejo, lo único que puedo decir por el momento es: trataré de ser más activo para que no haya intervalos de un mes entre entradas e intentaré cambiar el diseño del blog para que sea más acorde con el tipo de contenido que hay. La próxima entrada estará subida a más tardar este mismo fin de semana, y será acerca de uno de mis temas preferidos: dinosaurios. Quería hacer alguna review de El Despertar de la Fuerza, pero igual como me pasó con Jurassic World, creo que la película ya salió hace mucho y ya no hay caso en hacer una a estas alturas del partido (en general: es muy buena y me gustó bastante aunque obviamente no es perfecta. Mi mayor queja es que la historia es demasiado similar a la del Episodio IV y por lo tanto no me tuvo tan enganchado con el qué va a pasar salvo por la escena que todos aquellos que la vieron saben cuál es. Por lo tanto, La Venganza de los Sith se mantiene como mi favorita personal).
Para terminar solo quiero agradecer a todos aquellos que vieron alguna vez algo de lo que publiqué en el blog, y si por algún motivo volvieron a entrar por una segunda o aún más improbable tercera vez, entonces el doble o triple de gracias. Prometo que intentaré hacer que todo sea mejor y no aburra tanto como en el pasado. Hasta la próxima ocasión, me despido.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Por qué no odio las precuelas de Star Wars
Las clases acabaron (aunque eso fue hace un par de semanas) así que nuevamente tendré unas cuantas semanas libres de preocupaciones hasta que tenga que empezar con trámites de reinscripción y demás. Pero dejemos ese tema de lado para enfocarnos en lo que promete el título.
Si bien ya llevaba mucho tiempo libre como para haber actualizado antes el blog, no fue sino hasta el día de hoy que se me ocurrió un tema para escribir aquí, y eso debido a que el día de hoy se estrenó en México la nueva película de Star Wars y por lo tanto el ambiente es propicio para hablar de aquella galaxia muy, muy lejana. Tendría sentido que dedicara esta entrada a dar mi opinión de la película, pero no la he visto y probablemente permaneceré algunos días más sin hacerlo así que aquella opción estará descartada por el futuro próximo. En vez de eso, agregaré el irrelevante grano de arena que representa mi opinión al debate de la Trilogía de las Precuelas de la ya mencionada saga.
¿Y qué mejor forma de empezar que dando mi opinión general acerca de las precuelas? En resumen: me gustan. Y si bien reconozco que la Trilogía Original es mejor, considero que las precuelas son mis películas favoritas de la saga. Puede que suene contradictorio y tal vez en realidad lo es, pero creo que todo se resume a un factor bastante simple: las precuelas son las películas de Star Wars de mi infancia. La primera película que vi de la saga fue El Ataque de los Clones, un día en el cual mi papá fue a visitarnos a mi hermano mayor y a mí. La película ya había salido de los cines para entonces, pero mi padre (que es un fan de la saga aunque no uno muy extremo) acababa de rentarla en un Blockbuster junto a Hombres de Negro 2 para verlas con nosotros. Recuerdo que los tres estuvimos sentados en el sillón de la sala, acurrucados y viendo ambas películas hasta que se hizo de noche. Y me encantó. Me gustó tanto que en la Navidad de ese mismo año pedí el que sería mi primer juguete de Star Wars: el toro extraterrestre que aparecía en el clímax de la película durante la escena en la Arena del planeta Geonosis (sí, habiendo varios personajes y figuras a escoger a mi me gustó el toro que solo sale hasta el final). Luego descubrí que se llamaba Reek y lo he conservado desde entonces.
Algunos años más tarde; no recuerdo en qué momento, llegué a ver La Amenaza Fantasma y si bien me mantuvo entretenido, no me gustó tanto como el resto de las películas (que ya había visto para entonces por lo menos una vez cada una) y mi favorita personal seguía siendo el Episodio II. Y cuando finalmente salió en cines La Venganza de los Sith, la vi de nueva cuenta con mi papá y mi hermano pero esta vez en el cine. Y me impactó. Me emocionó, me asustó, me mantuvo absorto, me deprimió y me alegró, todo eso en la sala de cine mientras la veía por primera vez. Obviamente reemplazó a El Ataque de los Clones como mi favorita, y hasta el día de hoy, que no he visto la nueva cinta como para clasificarla en mi escala personal, se mantiene en ese lugar.
Yo soy un firme creyente de que una de las razones por las cuales las secuelas (o precuelas, en este caso) de varias películas que han salido años después de la original -Jurassic World, Indiana Jones y la Calavera de Cristal, Terminator 3 por mencionar algunas- suelen recibir un criticismo muy alto de los fanáticos más arraigados de dichas sagas se debe principalmente al factor nostálgico. Cuando somos niños y vemos una película que nos gusta mucho, solemos colocarla en un pedestal el cual glorificamos como lo más perfecto que existe (sobretodo si realmente nos ha gustado muchísimo) y del cual no solemos bajarlas aún cuando con el tiempo nos damos cuenta de que tenía varios fallos y que en realidad resultó ser medio mala. Y la razón por la que no lo hacemos es porque aquella película es nuestra infancia.
1) En el caso de las precuelas de Star Wars, considero -desde mi muy personal punto de vista- que una de las razones por las cuales los fanáticos veteranos de la saga las ven como la peor cosa que pudo pasarle a la franquicia se debe a que no las miran con los mismos ojos que contemplaron El Imperio Contraataca, y por lo tanto son más sensibles a cualquier fallo que puedan presentar. Y si bien es bastante cierto que las precuelas presentan muchos fallos (más adelante tocaré el tema) no creo que sean suficientes como para decir que todas ellas sin excepción son malas películas y que están entre las peores que hayan sido filmadas o concebidas. Como mencioné casi al principio de esta entrada, sé que la Trilogía Original es mejor que ellas porque después de analizarlas con detenimiento te das cuenta de que sin duda son mejores, pero yo disfruto más viendo La Venganza de los Sith que Una Nueva Esperanza porque era un niño cuando la vi en el cine y, honestamente, ese simple hecho influye en toda la imagen que tengo de la película.
2) Otra cosa que suele ser muy criticada para cualquiera de las precuelas es la historia. Ciertamente el viaje de Anakin no es tan atrapante como el de Luke en parte porque si viste antes las películas originales ya sabes en qué acabará todo, pero a mi parecer de ninguna forma tienen una mala historia. Bueno, admito que La Amenaza Fantasma sí es la peor de la saga y tiene la historia menos interesante, pero aún así no creo que sea en realidad una mala película. Una diferencia muy importante entre ambas trilogías es que la primera estaba más enfocada en los personajes y en darles un desarrollo a lo largo de cada cinta, mientras que en las otras se le da una mayor importancia a lo que está sucediendo alrededor de los personajes. Muchos se quejarán de que hay demasiadas pláticas acerca de política, conspiraciones y hechos en las precuelas; y ciertamente cuando eres niño es lo que menos te interesa ver en una película que promete batallas entre naves espaciales y combates épicos con sables de luz, pero cuando haces un esfuerzo por entender, te das cuenta de que es una República con bases fundamentadas y que ahora está enfrentando problemas que amenazan todo su sistema y estilo de vida con el cual han estado viviendo por siglos; obviamente hay que mostrar el impacto que le está causando internamente. No es habitual ver política en una película de ciencia ficción, pero por lo menos yo aprecio estas escenas que nos dan un vistazo más profundo a cómo reaccionan los Senadores y Jedi ante aquello que está sobre ellos y que resulta estar orquestado en su totalidad por el Lord Sith.
En cuanto a los personajes, ciertamente las precuelas no se toman mucho tiempo en desarrollarlos y hay algunos que sólo aparecen para cumplir una función sin que se les dé el tiempo de explorarlos -tomen al Conde Dooku como ejemplo-, y en ocasiones la misma historia se muestra bastante apresurada -el romance entre Anakin y Padmé. Porque en serio, ¿quién se casaría con alguien con quien hace apenas unos días te reencontraste y del cual apenas tuviste tiempo de llegar a conocer superficialmente sus gustos o personalidad? Nadie con excepción de las parejas que esperan un hijo a los 15 años o que creen que el amor a primera vista existe-. Si bien estos problemas están casi completamente ausentes en la Trilogía Original, no me parece que sean un motivo real para decir que son malas cuando en general la historia es buena. Vamos, la investigación de Obi-Wan en el Episodio II es buena.
3) El diálogo. Otro punto ampliamente criticado es el diálogo y, si bien ambas trilogías presentan varios que son absurdos o irreales, debo admitir que en las precuelas está mucho más presente y tienen los peores de toda la saga. Hacen una presencia particularmente notoria en los momentos románticos, y la verdad es que en este punto no hay cómo defender salvo decir que en las películas originales también había momentos así. Y aún así, no es suficiente.
4) CGI. Si bien es cierto que la primera trilogía no necesitaba de una gran cantidad de efectos generados por computadora para tener buenas películas, este es uno de los puntos que, reitero; desde mi punto de vista, está bastante injustificado. Star Wars trata de conflictos en una galaxia muy, muy lejana que tiene una variedad enorme de mundos, culturas y especies, normalmente con diferente tecnología dependiendo de cuál sea. En las primeras películas se las arreglaron para hacer una galería de extraterrestres con solo efectos prácticos y eso es algo de admirar, pero en cuanto a los planetas no había mucho que destacar. Tatooine tiene sus edificios característicos y tanto Hoth como las diversas naves su propio estilo, pero no hay ninguna ciudad grande de verdad como las que se muestran en las precuelas. Coruscant, Naboo, Mustafar y Geonosis son completamente diferentes uno de otro, ya sea porque uno es una colosal ciudad repleta de edificios enormes con anuncios brillantes y tráfico aéreo mientras que el otro es un complejo industrial en un planeta volcánico. Toda esta diversidad sería prácticamente imposible de hacer sin una computadora, y al final de cuentas sí importa pues nos muestra todos los matices que hay en la galaxia. ¿El CGI en las precuelas es demasiado abundante? Sí. ¿Es necesario? Absolutamente.
Probablemente podría hacer un artículo todavía más extenso, pero creo que no es realmente necesario y que ya he manifestado los que a mi parecer son los puntos más importantes y que se consideran negtivos para las precuelas y el por qué creo que en realidad son buenas películas y que son disfrutables. Star Wars es una de mis sagas favoritas. Todas y cada una de sus películas me gustan, algunas más que otras, pero de ninguna forma me quejaría ni intentaría cortarme las venas si me "obligaran" a ver La Amenaza Fantasma. Me gusta mucho la Trilogía Original y reconozco abiertamente su superioridad sobre la Trilogía de las Precuelas, pero para mí siempre tendrán un espacio reservado y tal vez siempre les tenga la mayor cantidad de afecto porque crecí con ellas. Después de todo, fue una de ellas la que me introdujo a esa gran y rica galaxia una noche en la cual pasé un increíble momento con mi familia.
Creo que Jar Jar Binks pudo haber estado bien y que sería mucho más disfrutable como personaje de no ser porque se esforzaron demasiado en sus situaciones cómicas hasta volverlas irrelevantes y sin sentido.
2) Otra cosa que suele ser muy criticada para cualquiera de las precuelas es la historia. Ciertamente el viaje de Anakin no es tan atrapante como el de Luke en parte porque si viste antes las películas originales ya sabes en qué acabará todo, pero a mi parecer de ninguna forma tienen una mala historia. Bueno, admito que La Amenaza Fantasma sí es la peor de la saga y tiene la historia menos interesante, pero aún así no creo que sea en realidad una mala película. Una diferencia muy importante entre ambas trilogías es que la primera estaba más enfocada en los personajes y en darles un desarrollo a lo largo de cada cinta, mientras que en las otras se le da una mayor importancia a lo que está sucediendo alrededor de los personajes. Muchos se quejarán de que hay demasiadas pláticas acerca de política, conspiraciones y hechos en las precuelas; y ciertamente cuando eres niño es lo que menos te interesa ver en una película que promete batallas entre naves espaciales y combates épicos con sables de luz, pero cuando haces un esfuerzo por entender, te das cuenta de que es una República con bases fundamentadas y que ahora está enfrentando problemas que amenazan todo su sistema y estilo de vida con el cual han estado viviendo por siglos; obviamente hay que mostrar el impacto que le está causando internamente. No es habitual ver política en una película de ciencia ficción, pero por lo menos yo aprecio estas escenas que nos dan un vistazo más profundo a cómo reaccionan los Senadores y Jedi ante aquello que está sobre ellos y que resulta estar orquestado en su totalidad por el Lord Sith.
En cuanto a los personajes, ciertamente las precuelas no se toman mucho tiempo en desarrollarlos y hay algunos que sólo aparecen para cumplir una función sin que se les dé el tiempo de explorarlos -tomen al Conde Dooku como ejemplo-, y en ocasiones la misma historia se muestra bastante apresurada -el romance entre Anakin y Padmé. Porque en serio, ¿quién se casaría con alguien con quien hace apenas unos días te reencontraste y del cual apenas tuviste tiempo de llegar a conocer superficialmente sus gustos o personalidad? Nadie con excepción de las parejas que esperan un hijo a los 15 años o que creen que el amor a primera vista existe-. Si bien estos problemas están casi completamente ausentes en la Trilogía Original, no me parece que sean un motivo real para decir que son malas cuando en general la historia es buena. Vamos, la investigación de Obi-Wan en el Episodio II es buena.
3) El diálogo. Otro punto ampliamente criticado es el diálogo y, si bien ambas trilogías presentan varios que son absurdos o irreales, debo admitir que en las precuelas está mucho más presente y tienen los peores de toda la saga. Hacen una presencia particularmente notoria en los momentos románticos, y la verdad es que en este punto no hay cómo defender salvo decir que en las películas originales también había momentos así. Y aún así, no es suficiente.
4) CGI. Si bien es cierto que la primera trilogía no necesitaba de una gran cantidad de efectos generados por computadora para tener buenas películas, este es uno de los puntos que, reitero; desde mi punto de vista, está bastante injustificado. Star Wars trata de conflictos en una galaxia muy, muy lejana que tiene una variedad enorme de mundos, culturas y especies, normalmente con diferente tecnología dependiendo de cuál sea. En las primeras películas se las arreglaron para hacer una galería de extraterrestres con solo efectos prácticos y eso es algo de admirar, pero en cuanto a los planetas no había mucho que destacar. Tatooine tiene sus edificios característicos y tanto Hoth como las diversas naves su propio estilo, pero no hay ninguna ciudad grande de verdad como las que se muestran en las precuelas. Coruscant, Naboo, Mustafar y Geonosis son completamente diferentes uno de otro, ya sea porque uno es una colosal ciudad repleta de edificios enormes con anuncios brillantes y tráfico aéreo mientras que el otro es un complejo industrial en un planeta volcánico. Toda esta diversidad sería prácticamente imposible de hacer sin una computadora, y al final de cuentas sí importa pues nos muestra todos los matices que hay en la galaxia. ¿El CGI en las precuelas es demasiado abundante? Sí. ¿Es necesario? Absolutamente.
Probablemente podría hacer un artículo todavía más extenso, pero creo que no es realmente necesario y que ya he manifestado los que a mi parecer son los puntos más importantes y que se consideran negtivos para las precuelas y el por qué creo que en realidad son buenas películas y que son disfrutables. Star Wars es una de mis sagas favoritas. Todas y cada una de sus películas me gustan, algunas más que otras, pero de ninguna forma me quejaría ni intentaría cortarme las venas si me "obligaran" a ver La Amenaza Fantasma. Me gusta mucho la Trilogía Original y reconozco abiertamente su superioridad sobre la Trilogía de las Precuelas, pero para mí siempre tendrán un espacio reservado y tal vez siempre les tenga la mayor cantidad de afecto porque crecí con ellas. Después de todo, fue una de ellas la que me introdujo a esa gran y rica galaxia una noche en la cual pasé un increíble momento con mi familia.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
Escuela, escuela, escuela
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí por aquí. Sin embargo, a diferencia de en ocasiones anteriores, esta vez tengo un pretexto que por lo menos es mejor que los que utilizo cada vez que desaparezco por semanas o meses: la universidad.
Desde las últimas semanas he estado ocupando ya sea leyendo libros y buscando información para realizar trabajos finales o estudiando para exámenes finales. Para mi infinita fortuna (o desgracia, según se mire) esta será mi última clases así que tan pronto como sea sábado seré libre nuevamente. Por el otro lado, eso significa que todos esos trabajos y exámenes son para estos últimos días de la semana así que no tendré tiempo para casi ninguna otra cosa que no tenga que ver con la escuela.
Tal vez sea porque casi no tengo otra cosa en la mente, pero me temo que la ausencia de actividad en La inmortalidad del cangrejo se debe también a que me he quedado sin más cosas que contar o sobre las que opinar, o al menos por el momento. Supongo que eso se sabrá tan pronto como termine el semestre y pueda volver a divagar sobre cualquier mafufada, pero hasta entonces, me despido.
jueves, 12 de noviembre de 2015
Review: The Internet's Own Boy: The Story of Aaron Swartz
Este documental narra la vida de Aaron Swartz, un chico prodigio apasionado por la informática, programación y el internet que llegaría a convertirse en una de las figuras más importantes en la lucha por el acceso público a la información que se aloja en la red. Sus ideales eventualmente lo llevarían a conflictos legales en contra de una de las principales instituciones de almacenamiento de datos del mundo y el gobierno de los Estados Unidos; los cuales terminarían con su suicidio en el año 2013 tras dos años consecutivos de batallas legales.
La película toma como tema principal el acceso público a la información publica en los Estados Unidos de América, la cual no se encuentra realmente a la disposición de todo el público debido a los intereses propios de pequeños sectores empresariales que consiguen ganancias billonarias anuales por medio del cobro por acceso a las bases de datos.
Pero antes de adentrarnos más en la historia, hablemos un poco de Aaron. Él sobresalió desde muy joven como un programador renombrado y mente brillante, siendo uno de sus primeros trabajos la popular red que conocemos coo Reddit, la cual rápidamente fue aceptada por el público y que le valió un lucrativo negocio de millones de dólares. Sin embargo, Aaron no se interesó realmente por el dinero y terminó renunciando a su trabajo para dedicarse a apoyar a pequeñas organizaciones y empresas con el fin de conseguir un acceso público a la información libre de cargos.
Aaron enfrentaría sus primeros problemas legales luego de haber descargado de forma ilegal miles de documentos de la popular base de datos conocida como JSTOR, acción que lo llevaría a enfrentar multas económicas e incluso tener su primer encuentro con el FBI.
Sin embargo, Aaron se volvería más notable durante el surgimiento de la polémica y controversial Ley SOPA, que básicamente iba a terminar con buena parte de las libertades civiles que se tenían por medio del internet con el pretexto de buscar y eliminar las descargas ilegales, aunque sin la consideración de tener un juiciolegal completo.
En mi opinión, la película acierta al revelar como la información de libre acceso realmente se encuentra conservada y guardada de manera celosa, lo cual dificulta que se tenga acceso a ella para de esta forma aprovechar positivamente la información y conocimientos que pudieran adquirise. En realidad, antes de ver la película nunca había reflexionado seriamente acerca de la ironía que esto representa ya que estamos acostumbrados a verlos como algo normal.
Otro punto importante que se toca es el de la libertad de expresión y como suele estar muy presente en el internet, pero que se ve amenazada debido a la acción de proyectos como SOPA que atacan indiscriminadamente y sin hacer distinciones sobre si los casos pueden ser catalogados o no como justos. En este caso es un poco más fácil identificarse con las posturas que se tomaron en contra de esta ley; y creo que esto se debe a que, a diferencia de otros documentales que retratan acontecimientos sucedidos hace décadas, el caso de SOPA es bastante reciente y por lo tanto creo que varios recordamos el revuelo que provocó su aparición. El hecho de haber vivido esta época lo vuelve más personal.
Para finalizar, diría que la película cumple con la función de generar simpatía por Aaron como individuo más allá de su participación en los casos de JSTOR y SOPA, presentándolo como alguien que solo quería intentar mejorar al mundo por medio de la información que se pudiera adquirir a través del internet. Por lo tanto, o al menos personalmente, se tiene un cierto sentimiento de tragedia por la muerte de Aaron, creo que principalmente por el hecho de que al final haya optado por el suicidio en lugar de seguir peleando por sus ideales.
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